El Rumor del Oleaje, de Yukio Mishima



Reseña sobre la novela de Alejandro Salgado B.:

El Rumor del Oleaje (A.S.B Virtual Info)

Rashomon/El Bosque de Ryunosuke Akutagawa



4 Elegías Notables de la Lengua Castellana


La Vida Nueva, de Dante Alighieri


Muerte en Venecia (Recargado), de Thomas Mann


Plátano en Tentación, de Francisco "Sícalo" Pinaud (Homenaje)

Acercamiento al Úlises de James Joyce

El Periodista Deportivo (Richard Ford)




CLUB DE LECTURA DE ÁBACO: 

"El Periodista Deportivo", de Richard Ford

Miércoles 28 de Septiembre/ Miércoles 19 de Octubre Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.



El periodista deportivo es la novela que consagró internacionalmente a Richard Ford, de quien Raymond Carver escribió que era «el mejor escritor en activo de nuestro país» y el crítico francés Bernard Géniès afirmó, en una encuesta en el Le Nouvel Observateur, que «se está convirtiendo tranquilamente en el mejor escritor norteamericano».

Frank Bascombe tiene treinta y ocho años y un magnífico porvenir como escritor a sus espaldas. Hace tiempo disfrutó de un breve instante de gloria, tras la publicación de un libro de cuentos, pero luego abandonó la literatura, o fue abandonado por ella.

Ahora escribe sobre deportes y entrevista a atletas, a quienes admira porque «no tienen tiempo para dudas o la introspección». Y escribir sobre victorias y derrotas, sobre triunfadores del futuro o del ayer, le ha permitido aprender una escueta lección: «En la vida no hay temas trascendentales. Las cosas suceden y luego se acaban, y eso es todo» Lección que podría aplicarse a su fugaz fama como escritor, a su breve matrimonio o a la corta vida de su hijo mayor, Ralph, que murió a los nueve años.

¿Cuál es el drama que ha provocado el fracaso de su matrimonio? ¿Por qué Bascombe ha renunciado a la literatura? ¿Qué le anima, sino una «moral de la apatía», un vivir la vida de instante en instante, un rehuir el suicidio por los caminos de la deseada analgésica banalidad?

El periodista deportivo es un implacable testimonio de los desencantos inevitables, de la corrosión de las ambiciones, del aprendizaje de los placeres mínimos que permiten sobrevivir.

«Una novela de lectura compulsiva, que tiene tanto que ver con la crónica de deportes como Moby Dick con la caza de ballenas. Richard Ford escribe sobre el hombre contemporáneo, perdido en el laberinto de la cotidianidad, un superviviente capaz de capear todas las tormentas» (George Vecsey, periodista deportivo de The New York Times).



Richard Ford (1944, Jackson, Mississippi) ha publicado seis novelas –Un trozo de mi corazón, La última oportunidad, Incendios y la trilogía protagonizada por Frank Bascombe: El periodista deportivo, El Día de la Independencia (premios Pulitzer y PEN/Faulkner) y Acción de Gracias–, tres libros de narraciones cortas y largas –Rock Springs, De mujeres con hombres y Pecados sin cuento–, y el breve libro memorialístico Mi madre, editados todos ellos en Anagrama, que le han confirmado como uno de los mejores escritores norteamericanos de su generación: «El mejor escritor en activo de este país» (Raymond Carver); «Un crítico norteamericano ha dicho que Ford se inscribía en la tradición de Faulkner, Hemingway, Steinbeck... Se está convirtiendo tranquilamente en el mejor escritor norteamericano» (Bernard Géniès, Le Nou­vel Observateur); «Richard Ford nos habla de un mundo que nos pertenece, como una canción de Tom Waits o –sirva como paradigma iconográfico– el film de Wim Wenders Paris-Texas» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).


El periodista deportivo, publicada en 1986, es una novela sobre un escritor fracasado convertido en periodista deportivo que sufre una crisis espiritual debido a la muerte de su hijo. Esta obra lo consagró: la revista Time la eligió una de las cinco mejores novelas de año (en 2005 la seleccionaría entre las 100 mejores novelas desde 1923, año de la fundación del semanario)4 y, además, fue finalista del premio Premio Faulkner 1987.

Al año siguiente consolidó su éxito con la recopilación de relatos Rock Springs. Algunos críticos han relacionado estos cuentos con el movimiento estético conocido como realismo sucio (José María Guelbenzu lo define como "realista exhaustivo")6 y compuesto, entre otros, por Raymond Carver y Tobias Wolff, a los que Ford conoció bien. Si bien los personajes de esos relatos son cercanos a los que describen los autores del realismo sucio, los de sus novelas más famosas —de clase media alta.

Esto se refiere principalmente a las historias sobre Frank Bascombe, que son las que le han brindado más fama y con las que ha consechado premios y seguidores. Su segunda novela de la serie, El día de la independencia (1995) obtuvo tanto el Pulitzer como el Faulkner. convirtiéndolo en el único autor en haber ganado ambos premios por el mismo libro. Acción de Gracias (2006) tiene el mismo protagonista, así como las cuatro nouvelles de Let Me Be Frank With You (2014).

Se ha querido ver en Frank Bascombre el álter ego del Ford y considerar que las historias que protagoniza son autobiográficas: como su autor, nació en Misisipi, es hijo único, se quedó huérfano de padre en la adolescencia, quiso ser escritor, trabajó de periodista deportivo... A esto Ford ha contestado: "Pero yo no tengo dos ex mujeres, ni hijos, no soy agente inmobiliario, no he ido a la universidad de Michigan... Las buenas novelas no son autobiográficas. Si escribes una novela autobiográfica estará confinada, limitada por lo que tú eres. Le diré mi concepción de lo que es una buena novela: una buena novela es la que utiliza la imaginación para provocar en el lector que experimente lo impredecible. Y eso sucede cuando el escritor imagina cosas que están muy lejos de su propia vida cándida".


Y ha sido el más reciente ganador del Premio Princesa de Asturias de las Letras (2016)

Moby Dick (Película) de John Huston



Club de Lectura de Ábaco

Miércoles 14 de Septiembre

Lugar: Ábaco Libros y Café
Hora: 6:00 p.m.


Proyección de la película:

"Moby Dick"

del gran director Johh Huston. Película del año 1956, con la presencia de Gregory Peck, y el mismo Orson Welles. Y el guión adaptado por John Huston y el escritor Ray Bradbury. Acá datos generales:



Título original
Moby Dick
Año
Duración
116 min.
País
Reino Unido Reino Unido
Director
Guión
Ray Bradbury, John Huston (Novela: Herman Melville)
Música
Philip Sainton
Fotografía
Oswald Morris
Reparto
Productora








Metro-Goldwyn-Mayer

Moby Dick, de Herman Melville








CLUB DE LECTURA DE ÁBACO: 

"Moby Dick", de Herman Melville

Miércoles 03, 10, 17 y 24  de Agosto en Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.


Moby Dick es la obra maestra de Herman Melville y una de las más representativas de la literatura americana. El capitán Acab, un loco con poder de arrastrar a los demás en su locura, se lanza tras la Ballena Blanca, como encarnación monomaníaca de todas las potencias maléficas. 

Moby Dick ha alcanzado el reconocimiento y el elogio constante que merece una construcción narrativa impecable.

Moby Dick , la novela que William Faulkner hubiera querido escribir, ha alcanzado el reconocimiento y el elogio constante que merece una construcción narrativa impecable. La lucha del capitán Ahab, su terrible obsesión y la mítica persecución de la enorme ballena han traspasado fronteras, consiguiendo así la indiscutible categoría de obra maestra de la literatura universal.

« Moby Dick es el paradigma novelístico de lo sublime: un logro fuera de lo común.» HAROLD BLOOM


Reseña completa de la novela, de Alejandro Salgado B:



Comentarios Club de Lectura:

Re: [clubdelecturacartagena] Re: Cita interesante de "Moby Dick

Alejandro Salgado Baldovino

A propósito, de la cita de Lucho sobre Moby Dick, y el aporte de Mario del Negrito del Batey, sigo alucinando con Moby Dick. Definitivamente esta lectura la estoy disfrutando muchísimo más. Y como tenemos 4 semanas para leerlo, estoy de forma pasada pasando por sus capítulos.

En el primero, "Espejismos", da enseguida una visión del significado del mar para Melville, y lo que representará en esta obra. Y como ese personaje que enseguida se queda con nosotros, Ismael, siente, vive y anhela el mar. Hay muchas descripciones, especialmente pensamientos de Ismael, que sirven para construir ese imaginario sobre el mar y la navegación. Alusiones religiosas, a la mitología y la filosofía.

En el segundo, "El Bolso de Viaje", como describe esa isla antológica "Nantucket", que es real.

Y en el tercero, "La posada, El chorro de la ballena", estupendo! Acá Ismael va a un lugar a buscar habitación, y como está lleno el lugar, le toca compartir con un hombre negro, que le dicen caníbal, porque se dedica a vender cabezas, jejeje. Toda esa descripción, cuando el hombre llega a la habitación, e Ismael describe absolutamente todo, cómo lo ve, con sus prejuicios e ignorancia, y por lo tanto miedo... y como se desenvuelve la escena.
En fin, y así voy siguiendo con los primeros capítulos. Ha sido una excelente elección volver a este clásico. Espero que lo disfruten igualmente.


Fragmentos:

"Como ya he insinuado, no tengo la menor objeción contra la fe de ninguna persona, sea la que fuere, mientras esa persona no mate o insulte a otra persona por el hecho de que esa persona no participe de la misma fe. Pero cuando la religión de un hombre se vuelve realmente insensata, cuando es un verdadero tormento y, en suma, convierte a esta tierra nuestra en una posada harto incómoda para alojarse en ella, entonces creo que ha llegado el momento de llevar a ese individuo aparte y discutir la cosa con él. Es lo que hice con Queequeg".
(Ismael a Queequeg)
(Moby Dick, de Herman Melville)

Lanzamiento Libro: "En busca de caño cristales" (Robert Mykle)







CLUB DE LECTURA DE ÁBACO: 

Lanzamiento del libro: "En busca de caño cristales" de Robert Mykle. (Presencia del autor)


Miércoles 06 de Julio en Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.


En busca de caño cristales. Por Robert Mykle. Un hermoso libro, un descubrimiento maravilloso. Como un extranjero es capaz de lo que nosotros no emprendemos: descubrir la belleza escondida  de nuestro país. Amar  lo nuestro.. eso es lo que no hacemos.


A los amantes de la cultura en Barranquilla quiero darles a conocer   a un escritor norteamericano, Robert Mykle, quien próximamente presentara en la ciudad su primer libro traducido al español.



Este autor es conocido en el habla inglesa, con publicaciones premiadas.



Con su Killer`s Cane   donde aborda el tema del huracán que devastó a la Florida en 1928 obtuvo el Premio de la Oficina Nacional de Meteorología de EU al elevar el número de muertos.



En su Palm Beach Confidential, la intriga nos cautiva todo el tiempo.



Y en Ole: Capturando la pasión de los toreros y los aficionados en el siglo xxi, nos hace una maravillosa antología de ese mundo taurino.



Igual es colaborador de muchas revistas como South American Explorer  Magazine.  







Desde joven se convirtió en aventurero, iniciando travesías que lo han llevado por varios países del mundo.




Son legendarios sus viajes por Colombia en donde ha recorrido el país desde la Guajira, pasando por nuestras hermosas montañas, los Llanos Orientales, el Amazonas, etc..  



En todos estos años de visitas continuas  ha tenido la oportunidad de conocer varios ex presidentes, de reunirse con nuestro ya fallecido Nobel de Literatura, de tener relaciones con políticos y personajes del mundo de la cultura, y en esos viajes por nuestras selvas de encontrarse cara a cara con la guerrilla. Y hasta para intentar encontrar el Galeón San José.



Todas esas experiencias y otras más hicieron de Robert un colombianista y ecologista que lo llevaron a acumular maravillosas historias  que se ven plasmadas en su   próximo libro  a lanzar: En busca de Caño Cristales.

A flor de piel, de Javier Moro




CLUB DE LECTURA DE ÁBACO: 

Dentro del Ciclo de Literatura Española Contemporánea: A Flor de Piel, de Javier Moro


Comparto reseña sobre la novela en mi blog: 



Miércoles 08, 15 y 22 de Junio en Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.



Sinopsis 1

El 30 de noviembre de 1803, una corbeta zarpa del puerto de La Coruña entre vítores y aplausos. En su interior viajan veintidós niños huérfanos cuya misión consiste en llevar la recién descubierta vacuna de la viruela a los territorios de Ultramar. Los acompaña Isabel Zendal, encargada de cuidarlos. Los héroes de esta descabellada expedición, dirigida por el médico Francisco Xavier Balmis y su ayudante Josep Salvany, sobrevivirán a temporales y naufragios, se enfrentarán a la oposición del clero, a la corrupción de los oficiales y a la codicia de quienes buscan lucrarse a costa de los desamparados. Si al final esta aventura se convirtió en la mayor proeza humanitaria de la Historia, se debió no sólo al coraje de aquellos niños que se vieron abocados a salvar las vidas de tantísima gente, sino también al arrojo de los dos directores, hombres sin miedo que se disputaron el amor de la única mujer a bordo. A raíz del descubrimiento de la identidad de Isabel Zendal, Javier Moro, autor de Pasión india y El imperio eres tú, reconstruye una prodigiosa epopeya de la mano de un personaje femenino inolvidable. Los protagonistas de A flor de piel, desgarrados entre la pasión de salvar al mundo y la necesidad de salvarse a sí mismos, son como luces en el horizonte oscuro del final de una época.


Sinopsis 2

Una mujer. Dos adversarios. Veintidós niños. Una aventura que cambió el rumbo de la Historia.


En una época de superstición y de inestabilidad política, un hombre persigue una obsesión: erradicar una terrible enfermedad que amenaza a la población mundial. Enfrentándose al poder religioso, que no ve con buenos ojos el avance de la nueva ciencia, el 30 de noviembre de 1803 Francisco Xavier Balmis emprende una campaña sanitaria sin precedentes que lo llevará hasta el Nuevo Mundo y el Lejano Oriente. Con él viajan su ayudante, el joven Salvany, con quien comparte una intensa vocación por la medicina, e Isabel Zendal, hija de una familia humilde de campesinos gallegos encargada del cuidado de los veintidós huérfanos que deberán mantener la vacuna activa durante la travesía. 

A flor de piel cuenta la mayor proeza humanitaria de la Historia, una ambiciosa expedición que fue posible gracias al valor de los más frágiles, a la fortaleza de una mujer apasionante, y a dos hombres que disputaron su amor en una aventura que cambió el rumbo de la Historia. 

Basada en la famosa «Expedición Balmis» y en sus protagonistas reales, esta novela nos traslada a una época fascinante en un viaje a los confines del mundo, a través de unos personajes guiados por una idea tan descabellada como genial. 

Una emocionante epopeya en la que Javier Moro, autor de los long sellers Pasión india y El sari rojo, nos muestra que, en las situaciones más extremas, los sentimientos son la clave que nos impulsa a seguir adelante.



Primera página del Libro

(Me impresiona como desde el inicio, y desde el primer párrafo se introduce de gran manera, en uno de los recursos, que en lo que he leído hasta ahora, es uno de los fuertes de la novela, la ambientación... entras inmediatamente a la época, y al momento... momento de peste y enfermedad)

La joven se abrió paso a empujones entre las bestias apretujadas en la entrada de su casa siempre en penumbra. Aparte de la peste habitual a orines, a sudor animal y a paja mojada, un tufo a mandrágora la puso sobre aviso. «¿El médico?», se preguntó extrañada. Sólo se oía el resuello de la vaca y el piar de los polluelos que picaban el suelo afanosamente. Ninguna voz, ningún sonido humano, ningún ladrido salía del interior de la casa usualmente atestada de animales y gente. «Qué raro», pensó Isabel. Sabía que su madre estaba dentro, porque guardaba cama. Así que depositó en un altillo el manojo de berzas que su padre le había encargado recoger, se quitó los zuecos sucios de barro y empujó el portón. Olía a humo, a humedad y a rancio.
Entornó los ojos, que tardaron unos segundos en adaptarse a la oscuridad. El haz de luz que se filtraba por una grieta en uno de los muros le hizo descubrir, para su sorpresa, que toda la familia estaba presente en esta sola habitación que hacía de establo, cocina, pocilga, dormitorio, salón y hasta de enfermería. En el catre de madera lleno de paja cubierta con una sábana de estopa, donde solían dormir todos juntos, yacía bocarriba una mujer de mediana edad que parecía una anciana. Su madre. La Ignacia. La que no paraba de trajinar, la que animaba a los demás, la que no se amedrentaba ni por el frío ni por el hambre, la que parecía inmortal. Sin embargo, llevaba tres días con calentura, escalofríos, vómitos y convulsiones. Isabel se asustó al ver que le habían salido manchas rojas en el rostro.
Arrodillado en el suelo, con un rosario en la mano, el cura don Cayetano Maza, un hombre grueso con mejillas encarnadas, mascullaba una oración. A Isabel se le revolvió el estómago. El párroco no solía entrar en las casas, no le gustaba restregarse ni con la pobreza ni con la enfermedad. La última vez que lo hizo fue cuando vino a bautizar al hermano recién nacido, pero cuando llegó, el bebé ya había muerto. (...)


Sesión Miércoles 08 Junio:


Hola a todos, el día de hoy tuvimos la primera sesión de "A Flor de Piel" de Javier Moro, último libro del Ciclo de Literatura Española Contemporánea. Se hizo la presentación,y nuestras amigas María Sixta y Amparo hicieron aportes invitando a la lectura, y todos quedamos con muchas ganas de seguirlo leyendo.

A mi particularmente me ha gustado mucho, como escribí anteriormente, las descripciones, la narración y la prosa de Moro es hipnótica e invita a seguir leyendo. 

También tuvimos la presencia del amigo Javier Vargas, del departamento de literatura de la Université Laval de Canadá, quien presenció la sesión, como parte de su investigación sobre los hábitos de lectura en varias ciudades de latino américa. 

A continuación, comparto un fragmento que me gustó mucho de la novela, y leí en la sesión, cuando una de las protagonistas del libro, Isabela, tiene su primer encuentro sexual:




Isabel le sonrió, le abrazó y cerró los ojos cuando él empezó a susurrarle frases al oído. Al cabo de un rato, se la llevó caminando hasta rodear la torre.
Era casi de noche cuando llegaron frente a los restos de un naufragio, uno de los muchos barcos que habían encallado al penetrar en la bahía y se había estrellado contra los escollos. A intervalos regulares, los destellos del faro iluminaban la silueta del casco, las cuadernas arrancadas, el castillo de proa reventado, los mástiles rotos y los cabos deshechos. Pero era un refugio, un lugar más seguro que las rocas donde se estrellaba la espuma del mar. Se acurrucaron el uno contra el otro, mientras en un susurro él le pedía paciencia y le hablaba del momento del regreso, del viaje prodigioso que les haría cruzar el mar, de cómo vivirían en América, donde no tendrían ni patrón ni amo ni capitán, del sueño de un futuro juntos que, si bien se posponía, seguía intacto porque era sagrado. Mientras murmuraba en las sombras, le desabrochó la camisa y luego el corpiño.
—No —dijo ella—, para...
Pero no insistió más por temor a echar a perder el encanto, mientras él seguía apoderándose de su cuerpo. Con la yema de los dedos le acarició los brazos, el cuello, la oreja, buscó su camino hacia el vientre, y ella, con la sensibilidad a flor de piel y el alma dolorida, olvidó los consejos de sus amigas de la aldea, volvió a decir un no que se perdió entre el estruendo del oleaje, y se aventuró a acariciarle los brazos y a hundir su rostro en el torso velludo. Agradecida a la oscuridad que escondía el rubor que la invadía, se entregó, muerta de desesperanza y de amor.
La resaca apareció nada más volver a casa. Se miró en el espejo: faltaban varios botones en su corpiño, había perdido el pañuelo y tenía el pelo suelto, y entre otros vestigios del amor descubrió marcas en la piel a la altura del cuello y en los pechos, y algún que otro rasguño. Al encontrarse sola, se daba cuenta de la enormidad de lo que acababa de ocurrir y se reprendió por haber bajado la guardia: ¿de qué habían servido tantos meses de resistencia numantina si en un momento de debilidad había flaqueado tanto? Entonces se acordó del remedio que utilizaban las mujeres de la aldea. Buscó una esponja, se fue de puntillas a la cocina, la empapó de vinagre y se la introdujo para no quedar preñada. Lo demás era rezar a la Virgen y a san Nicolás, en la parroquia que tenía más cerca y de la que ya era asidua visitante. 


Saludos! Y seguiremos la lectura para el próximo miércoles

Conversatorio con Gonzalo Guillen, sobre Juan José Nieto Gil



CLUB DE LECTURA DE ÁBACO: 

Conversatorio con el periodista e investigador colombiano, Gonzalo Guillen, sobre el tema: "Colombia borró de la historia a su único presidente negro", Juan José Nieto Gil. 

En el siguiente enlace pueden leer el artículo de Guillen sobre el tema, que publicó en el El Nuevo Herald:


Miércoles 01 de Junio en Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.

Película: Soldados de Salamina, de David Trueba




Dentro del Ciclo de Literatura Española Contemporánea: Proyección de la película, "Soldados de Salamina", de David Trueba (Adaptación de la novela de Javier Cercas)

Miércoles 25 de Mayo en Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.


Título original: Soldados de Salamina
Año: 2003
Duración: 119 min.
País: España 
Director: David Trueba
Guión: David Trueba (Novela: Javier Cercas)
Música: Varios
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Reparto
Ariadna Gil, Ramón Fontserè, Joan Dalmau, María Botto, Diego Luna, Alberto Ferreiro, Luis Cuenca, Vahina Giocante
Productora: Lolafilms / Fernando Trueba P.C.
Género: Drama. Intriga | Guerra Civil Española

Sinopsis
Una novelista que ha dejado de escribir rastrea una historia real sucedida en los últimos días de la Guerra Civil: el escritor y falangista Rafael Sánchez Mazas fue fusilado junto a otros cincuenta prisioneros, pero logró huir y esconderse en un bosque. Al parecer, un soldado de los que peinaban la zona para capturarlo lo encontró, pero lo dejó escapar. La escritora recompone las piezas de este rompecabezas plagado de contradicciones y personajes enigmáticos. Con sus investigaciones, aunque no sea consciente de ello, no sólo busca la verdad de esa historia, sino encontrarse a sí misma. (FILMAFFINITY)



Críticas: 

Tras su espléndida "La buena vida" (1996), David Trueba arriesgó con una tragicomedia en la que no sabías si reir o llorar. Se titulaba "Obra maestra" (2000), y aunque el propósito del joven director era justamente que riéramos y lloráramos a partes iguales, lo cierto es que no pasó de ser un tropezón indefendible soportado por un reparto comercial. "Soldados de Salamina" supone pues la postergada confirmación del talento cinematográfico innato de un tipo que ha mamado cine. Desterrado cualquier atisbo de comedia, este drama -adaptacion de la novela de Cercas- propone una búsqueda interior y exterior de una joven periodista -Ariadna Gil- que funciona en todos los frentes. Sólo pierde una batalla: la relación de Gil con María Botto -gran actriz- se apoya en escenas magníficas pero se queda "a medio cocinar" (perdón lo fácil del chiste), no porque no satisfaga mis deseos masculinos más ocultos, sino porque su sentido y desenlace resultan confusos en una historia que, curiosamente, en su versión novelada está protagonizada por un hombre. El resto es buen cine con acertadas dosis de intriga, espléndida recreación de la Guerra Civil -incluso se hace corta- y un final sentimental que llega a emocionar... que los Trueba saben muy bien cómo se conquista al público.
Pablo Kurt

"Una película admirable que en la parte final me coloca un nudo en la garganta"
Carlos Boyero: Diario El Mundo 

"Una película hermosa y estremecedora"
Ángel Fdez. Santos: Diario El País 

"Consigue el milagro de convertir la novela en una genuina obra de cineasta"
Antonio Weinrichter: Diario ABC




Trailer: 


Soldados de Salamina, Javier Cercas




Dentro del Ciclo de Literatura Española Contemporánea: Soldados de Salamina, de Javier Cercas

Miércoles 11, 18 y 25 de Mayo en Ábaco Libros y Café
6:00 p.m.








Fragmentos de "Soldados de Salamina":

" Los héroes sólo son héroes cuando se mueren o cuando los matan. Y los héroes de verdad nacen y mueren en la guerra. No hay héroes vivos, joven. Todos están muertos. Muertos, muertos. 
(...)
El soldado le está mirando; Sánchez Mazas también, pero sus ojos deteriorados no entienden lo que ven: bajo el pelo empapado y la ancha frente y las cejas pobladas de gotas la mirada del soldado no expresa compasión ni odio, ni siquiera desdén, sino una especie de secreta o insondable alegría, algo que linda con la crueldad y se resiste a la razón pero tampoco es instinto, algo que vive en ella con la misma ciega obstinación con que la sangre persiste en sus conductos y la tierra en su órbita inamovible y todos los seres en su terca condición de seres, algo que elude a las palabras como el agua del arroyo elude a la piedra, porque las palabras sólo están hechas para decirse a si mismas, para decir lo decible, es decir todo excepto lo que nos gobierna o hace vivir o concierne o somos o es este soldado anónimo y derrotado que ahora mira a ese hombre cuyo cuerpo casi se confunde con la tierra y el agua marrón de la hoya, y que grita con fuerza al aire sin dejar de mirarlo. "





"(...) yo no dejaba de pensar en Sánchez Mazas. Pronto llegué a una conclusión: cuantas más cosas sabía de él, menos lo entendía; cuanto menos lo entendía, más me intrigaba; cuanto más me intrigaba, más cosas quería saber de él. Yo había sabido —pero no lo entendía y me intrigaba— que aquel hombre culto, refinado, melancólico y conservador, huérfano de coraje físico y alérgico a la violencia, sin duda porque se sabía incapaz de practicarla, durante los años veinte y treinta había trabajado como casi nadie para que su país se sumergiera en una salvaje orgía de sangre. No sé quién dijo que, gane quien gane las guerras, las pierden siempre los poetas; sé que poco antes de mis vacaciones en Cancún yo había leído que, el 29 de octubre de 1933, en el primer acto público de Falange Española, en el Teatro de la Comedia de Madrid, José Antonio Primo de Rivera, que siempre andaba rodeado de poetas, había dicho que «a los pueblos no los han movido nunca más que los poetas». La
primera afirmación es una estupidez; la segunda no: es verdad que las guerras se hacen por dinero, que es poder, pero los jóvenes parten al frente y matan y se hacen matar por palabras, que son poesía, y por eso son los poetas los que siempre ganan las guerras, y por eso Sánchez Mazas, que estuvo siempre al lado de José Antonio y desde ese lugar de privilegio supo urdir una violenta poesía patriótica de sacrificio y yugos y flechas y gritos de rigor que inflamó la imaginación de centenares de miles de jóvenes y acabó mandándolos al matadero, es más responsable de la victoria de las armas franquistas que todas las ineptas maniobras militares de aquel general decimonónico que fue Francisco Franco. 
Yo había sabido —pero no había entendido y me intrigaba— que, al terminar la guerra que había contribuido como casi nadie a encender, Franco nombró a Sánchez Mazas ministro del primer gobierno de la Victoria, pero al cabo de muy poco tiempo le destituyó porque, según se contaba, ni siquiera asistía a las reuniones del consejo, y a partir de aquel momento abandonó casi por completo la política activa Y, como si se sintiera satisfecho del régimen de pesadumbre que había ayudado a
implantar en España y considerara que su trabajo había concluido, consagró sus últimos veinte años de vida a escribir, a dilapidar la herencia familiar y a entretener sus dilatados ocios con aficiones un poco extravagantes. Me intrigaba esa época final de retiro y displicencia, pero sobre todo los tres años de guerra, con su peripecia inextricable, su asombroso fusilamiento, su miliciano salvador y sus amigos del bosque, y un atardecer de Cancún (o del hotel de Cancún), mientras hacía tiempo en el bar hasta la hora de la cena, decidí que, después de casi diez años sin escribir un libro, había llegado el momento de intentarlo de nuevo, y decidí también que el libro que iba a escribir no sería una novela, sino sólo un relato real, un relato cosido a la realidad, amasado con hechos y personajes reales, un relato que estaría centrado en el fusilamiento de Sánchez Mazas y en las circunstancias que lo precedieron y lo siguieron."(...)


Escena de la película, la adaptación al cine, dirigida por David Trueba:





"Sus versos tienen una sola cuerda, humilde y viejísima, monótona y un poco sentimental, pero Sánchez Mazas la toca con maestría, arrancándole una música limpia, natural y prosaica que sólo canta la melancolía agridulce del tiempo que huye y en su huida arrastra el orden y las seguras jerarquías de un mundo abolido que, precisamente por haber sido abolido, es también un mundo inventado e imposible, que casi siempre equivale al mundo imposible e inventado del Paraíso."




"-¿Y qué es un héroe?
...
-No lo sé -dijo-. Alguien que se cree un héroe y acierta. O alguien que tiene el coraje y el instinto de la virtud, y por eso no se equivoca nunca, o por lo menos no se equivoca en el único momento en que importa no equivocarse, y por lo tanto no puede no ser un héroe." 



"-No estoy escribiendo. -Contradictoriamente añadí-: Y no es una novela. Es una historia con hechos y personajes reales. Un relato real.
-Da lo mismo -replicó Bolaño-. Todos los buenos relatos son relatos reales, por lo menos para quien los lee, que es el único que cuenta."