El dinosaurio y otros, Augusto Monterroso

Julio 14. Augusto Monterroso: El dinosaurio cuento de 7 palabras, Monterroso (2), El eclipse. Oscar Collazos haría una presentación sobre estos cuentos y mostraría qué tan buenos cuentos son por su estructura, composición, etc. Otros cuentos de Monterroso.

Envío de Alejandro Salgado

Unas palabras sobre el cuento

| 01 agosto 2010

Unas palabras sobre el cuento.
Por Augusto Monterroso.


Si a uno le gustan las novelas, escribe novelas; si le gustan los cuentos, uno escribe cuentos. Como a mí me ocurre lo último, escribo cuentos. Pero no tantos: seis en nueve años, ocho en doce. Y así.

Los cuentos que uno escribe no pueden ser muchos. Existen tres, cuatro o cinco temas; algunos dicen que siete. Con ésos debe trabajarse.

Las páginas también tienen que ser sólo unas cuantas, porque pocas cosas hay tan fáciles de echar a perder como un cuento. Diez líneas de exceso y el cuento se empobrece; tantas de menos y el cuento se vuelve una anécdota y nada más odioso que las anécdotas demasiado visibles, escritas o conversadas.

La verdad es que nadie sabe cómo debe ser un cuento. El escritor que lo sabe es un mal cuentista, y al segundo cuento se le nota que sabe, y entonces todo suena falso y aburrido y fullero. Hay que ser muy sabio para no dejarse tentar por el saber y la seguridad.

Enlace:
http://www.elultimolibro.net/2010/08/unas-palabras-sobre-el-cuento.html


Se los dije; de Alejandro Salgado:
Hola a todos, con respecto a la reunión del día de ayer en donde discutimos parte de la obra de Augusto Monterroso y contamos con la presencia del gran escritor Oscar Collazos, debo decir que fue muy productiva y enriquecedora en la comprensión de este tipo de obras.

Inicialmente me gustaría iniciar con otro microrrelato de Monterroso, de nombre: “Fecundidad”
“Hoy me siento bien, un Balzac; estoy terminando esta línea”.

Me parece que este Minicuento superado por tan solo unas escasas palabras por “El Dinosaurio” tiene una gran profundidad y sobre todo pertinencia en la obra de Monterroso. Según Lauro Zavala (Doctor en Literatura Hispánica) las creaciones dejan muy claro la principal cualidad de “El Dinosaurio” y la define como “Un fragmento de ADN capaz de crear todos los cuerpos posibles”. Sabemos que un fragmento de ADN contiene muchísima información, por lo que me parece acertada la comparación. El Dinosaurio invita al lector a interpretar y realizar o desarrollar la historia dentro de su propia imaginación.

En esta parte me parece importante recordar lo que discutíamos en la tertulia de “Aura”, en donde además observamos el cortometraje realizado por Vanesa Perez, en donde comentábamos la importancia de la imagen y la fotografía mental. Es muy pertinente recordar esto porque efectivamente cuando leemos, específicamente en mi caso personal, cuando leo voy dibujando las escenas en mi mente. Traigo esto a mi aporte, porque Don Alfredo García precisamente me estaba preguntando sobre el tema. Cuando estoy leyendo un relato, además de dibujar la escena en mi mente y visualizar las palabras en imágenes dentro de mi cabeza, también puedo en algunos casos asumir el rol de algún personaje de la historia, para adentrarme mucho más en el relato. Por esto considero importante la parte de la imaginación en este tipo de microrrelatos. Sobre todo porque nos damos cuenta que casi siempre relacionamos las palabras con una imagen, ejemplo: al pensar en el dinosaurio, en mi caso traigo a mi mente la imagen de un ser prehistórico enorme y casi tan mítico como el Dragón, el unicornio etc. Pero hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones es un trabajo subjetivo.
El mismo Lauro Zavala elaboro una lista de las “10 razones para olvidar El Dinosaurio de Augusto Monterroso”.  Respondiendo a la pregunta de ¿Cuál es, en síntesis, la razón por la que este texto (El Dinosaurio) tiene tal persistencia en la memoria colectiva? Las 10 razones son:

1) La elección de un tiempo gramatical impecable (que crea una fuerte tensión narrativa) y la naturaleza temporal de casi todo el texto (cuatro de siete palabras),
2) Una equilibrada estructura sintáctica (alternando tres adverbios y dos verbos),
3) El valor metafórico, subtextual, alegórico, de una especie real pero extinguida (los dinosaurios) y la fuerza evocativa del sueño (elidido),
4) La ambigüedad semántica (¿quién despertó? ¿dónde es allí?),
5) La pertenencia simultánea al género fantástico (uno de los más imaginativos), al género de terror (uno de los más ancestrales) y al género policiaco (a la manera de una adivinanza),
6) La posibilidad de partir de este minitexto para la elaboración de un cuento de extensión convencional (al inicio o al final),
7) La presencia de una cadencia casi poética (contiene un endecasílabo); una estructura gramatical maleable (ante cualquier aforismo),
8) La posibilidad de ser leído indistintamente como minicuento (convencional y cerrado) o como micro-relato (moderno o posmoderno, con más de una interpretación posible),
9) La condensación de varios elementos cinematográficos (elipsis, sueño, terror) y,
10) La riqueza de sus resonancias alegóricas (kafkianas, apocalípticas o políticas).

En síntesis, efectivamente un microrrelato además de ser una gran puerta abierta a distintas posibilidades, es un reto de ingenio a los recreadores lectores. Recordemos el caso de Borges, quien nunca escribió novelas: “Borges nunca escribió una novela. A quienes le reprocharon esa falta, Borges respondía que sus preferencia estaban con el cuento, que es un género esencial, y no como la novela que obliga al relleno”. Claramente como comente la vez pasada, este concepto es aplicable en forma general porque hay muchos textos extensos muy buenos, sin necesidad de relleno.  Pero teniendo en cuenta esta frase, podemos acercarnos un poco a la idea o la intención de un microcuento. Precisamente hay veces en donde leemos una novela muy extensa, que posiblemente no nos dé un momento para reflexionar algunas cosas o puntos importantes dentro del texto. Entonces podríamos pensar que una intención del microcuento, es que a partir de una frase se puedan generar grandes interrogantes dentro de la mente del lector e incógnitas que nos inviten a investigar y buscar la verdad a partir de nosotros mismos, un poco parecido a la esencia de la mayéutica de Sócrates.  
Todo este tema del microrrelato podemos también relacionarlo con Ernest Hemingway y su método Iceberg, que consiste en solo contar una octava parte de la historia y dejar a la mente del lector imagine las otras siete octavas con las imágenes que se han amueblado en sus cabezas. Este tipo de relatos nace de la emergencia de contar algo impactante en pocas líneas.  

a) Como el día de ayer se menciono una interpretación al microrrelato de “El Dinosaurio”, les recomiendo la interpretación de Héctor Monteagudo Ballesteros, en el siguiente enlace donde observamos la descomposición del cuento por palabras:
b) Además les adjunto otro documento muy interesante de nombre: Augusto Monterroso ensayista: la estética de la brevedad, de Cesar Valencia Solanilla. El enlace es:
c) Por otra parte, atendiendo a la generalidad de interpretaciones del cuento les recomiendo otro documento de Carlos Seijas sobre un enfoque freudiano, llamado: “Freud Dinosaurio”. El enlace es:

Atendiendo al arte del Microrrelato, les recomiendo otro pequeño texto sobre “El Arte de lo minúsculo”, de Ginés S. Cutillas. Donde además de un poco de historia y desarrollo del géneros, el autor nos regala un “DECALOGO DEL PERFECTO MICROCUENTISTA”, en donde encontramos:
1)      Antes de escribir nada, lee todo.
No se puede escribir nada de calidad sin haber leído a los grandes. Busca las obras de los maestros en la materia –Borges, Cortázar, Monterroso, Aub, Denevi, Gó-mez de la Serna,... - , apréndetelas de memoria y olvídalas.
Sólo entonces –y cuando hayas dejado de imitarles- escribirás algo de calidad.

2)      No escribas nada que no aporte nada nuevo.
Esta rotunda afirmación se podría transpolar al resto de las artes, pero en esta en concreto es una verdad absoluta. Busca una idea innovadora y explótala hasta el final.
Para leer el texto y el decálogo completo, este es el enlace:

En conclusión, podemos decir que el Dinosaurio aunque como discutimos ayer, tal vez no sea considerado un cuento con sus características, cumple con las características del Microcuento o Microrrelato. Y estos textos en general causan un gran efecto en incentivar la curiosidad de los lectores y nos da la libertad de hacer nuestras propias conclusiones. Y posiblemente nosotros mismos, cada persona y su historia pueda reducirse a una sola frase o palabra. Una vez un profesor de filosofía le pregunto a sus estudiantes que resumieran en una frase el pensamiento de Descartes. Uno de los estudiantes respondió: “Pienso, luego existo”, y el profesor le colocó un 10. Y si vemos esta frase y muchas que encontramos citadas en varios textos, encierran una gran cantidad de conocimiento e interpretaciones.  Considero que siempre van a haber múltiples interpretaciones mientras exista el libre albedrio dentro de cada persona.
Tratemos de hacer un poco el ejercicio de tratar de definirnos a nosotros mismos en una frase o palabra, nuestra personalidad etc. Posiblemente nos encontremos con sorpresas o experimentaremos un poco la dificultad y complejidad de la reducción. Y posiblemente aprenderemos a apreciar un poco más su arte.
Dice Raimundo Pinaud
Aquí les va la redondilla con la que Tomás de Iriarte lo definió:
A la abeja semejante
para que cause placer
el epigrama ha de ser,
pequeño, fácil y picante.

De Alejandro Salgado:



La Tortuga y Aquiles (Augusto Monterroso, guatemalteco)

Por fin, según el cable, la semana pasada la Tortuga llegó a la meta.
En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones. En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles.

Otros cuentos y fábulas

La oveja negra y demás fábulas

 

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