Los Ejércitos, de Evelio Rosero



Gracias Alejandro por continuar incluyéndome en el Club de Lectura de Abaco. Desde mi lluviosa Bogotá, quiero continuar participando y para ello te envío apartes de mis reflexiones sobre este libro,  escritas al finalizar su lectura.

" Dejando atrás el carácter testimonial  y apartándose del tema bi-partidista, la novela Los Ejércitos de Evelio Rosero ganadora del II premio internacional de novela Tusquets en el 2006, nos muestra un mundo que se derrumbó sin darnos cuenta,  igual que Ismael su protagonista. Al comienzo del relato el anciano profesor habitaba un mundo paradisiaco que es arrasado por la espantosa violencia de unos ejércitos innominados en los que ya no hay ideales y todos los límites se han difuminado. En el discurso de esta novela con gran conciencia histórica; también hay remansos que hacen soportable lo ocurrido, como son el erotismo y la añoranza voyerista que la recorre.
 Pero el miedo que aísla a los individuos dentro de una comunidad, recorre la novela y ya lo único que se busca es la propia supervivencia.   El autor plantea el conflicto entre el pueblo victima  y los ejércitos victimarios. Muestra al pueblo como una masa que huye en un mundo que se derrumbó durante un tiempo trastocado por una fuerza ciega y brutal; mientras  dirige la atención del lector hacia el pueblo, por encima de nexos políticos.
 
.Está novela además, retoma el tema de la desmemoria del país aprovechando el recurso de  la desmemoria del profesor,  que como maestro es uno de los ejes fundacionales de esa sociedad cívica y por ende reflejo del pueblo. De esa desmemoria,ya señalada por Gabriel García Márquez, en la matanza de las bananeras, como una forma de evasión: olvidamos como único camino para salvarnos del horror.
 
Esta novela contrasta con otras novelas de violencia escritas en la década de los cincuenta que eran documentalistas y partidistas, quizás por ello el panorama que ofrece es desolador: los cuatro ejércitos se han de multiplicar y la sociedad civil continuará inerme y  enajenada igual que el pueblo de la novela."
Un saludo especial para todos!
 
María Clara González De Urbina
 
 
 
 
Hola a todos, cómo van con la lectura de Los Ejércitos que nos toca hoy su primera sesión?

A mi me faltan ya pocas páginas, se me ha hecho muy corto, porque lo he devorado de seguido. Es el primer libro que leo de Evelio Rosero y me ha gustado muchísimo. Literariamente es riquísimo. Aparentemente no pasa nada, pero al mismo tiempo pasa de todo, y gracias a la prosa maestra y el cuidado en el detalle de Rosero vamos cabalgando por las vivencias de los habitantes de ese pueblo, de la mente del señor Ismael, ese viejo profesor que conoce los pecados hasta del mismo cura del pueblo, jeje y espía a su liberada vecina. 

El tema de la guerra, en donde siempre es tan fácil caer en clichés o maniqueísmos, pocas veces se logra trasmitir con efectividad... Recuerdo una frase que una vez me dijo nuestra amiga María Sixta, muy sabia ciertamente, de que "La realidad no se puede volver ficción hasta que haya pasado determinado tiempo". Ella lo afirmó en ese momento específicamente al caso Español, con la Guerra Civil Española, que aún tiene heridas abiertas, pero se podría trasladar al conflicto colombiano, que aún sigue latente y con las heridas aún sin posibilidad de cerrar. Es por esto, por el dolor y el rencor, que muchas veces a los artistas de la época se les dificulta al parecer "ficcionar" la realidad con objetividad, o al menos que lo haga un genio, como ya hemos tenido en la historia universal. Pero es siempre bueno ver distintos puntos de vista.

Rosero, hace algo que me encanta en forma general, tanto en el cine como en la literatura, y es despegarse de la imagen del héroe, y trasladarse directamente a la gente del común, a los espectadores invisibles y silenciados. Como cuando la joven periodista pasa por encima del viejo Ismael, y vuelve a regresar cuando este comete un acto heroico. Pero no voy a develar más detalles por ahora, es más me he extendido mucho, este se supone que iba a ser un mensaje corto. Pero la novela me ha encantando y espero que ustedes también la disfruten. Comparto uno de los varios fragmentos que me ha gustado:

"Hoy mi mujer sigue siendo diez años menor que yo, pero parece más vieja, se lamenta y encorva al caminar. No es la misma muchacha de veinte sentada en la taza de un baño público, los ojos como faros encima de la isla arremangada, la juntura de las piernas, el triángulo del sexo -animal inerrable, no-. Es ahora la indiferencia vieja y feliz, yendo de un lado para otro, en mitad de su país y de su guerra, ocupada de su casa, las grietas de las paredes, las posibles goteras en el techo, aunque revienten en su oído los gritos de la guerra, es igual que todos - a la hora de la verdad, y me alegra su alegría, y si hoy me amara tanto como a sus peces y sus gatos tal vez yo no estaría asomado al muro. Tal vez"
(Ismael, después de recordar cómo conoció a su esposa)


Costumbrismo, sencillez en la prosa, pero excelentemente narrada e hilvanada. Pero lo dejo por ahora. Cuando terminé las últimas páginas, escribiré la reseña completa.
 
A.S.B
 
 
 
Miércoles
Aún no la he terminado de leer, pero me ha gustado mucho. Rosero maneja una prosa fuerte, densa, compacta con un lenguaje escueto, porque no necesita demasiadas palabras para transmitir esa gran fuerza narrativa. Es una gran novela que refleja la violencia de hace unos años, pero nos recuerda la época de la violencia. partidista de las primeras épocas de la vida civil colombiana, recuerda un poco a J.A. Osorio Lisarazo, a Manuel Mejía Vallejo.
Pero lo más sorprendente es el clima de la historia, que es el mismo de la Hojarasca y el Coronal. ese mal que no se sabe de dónde viene, y la muerte que no se sabe a quién le va a tocar. A ver si termino para esta tarde.
Nos vemos
María Sixta




Gracias Alejo.
La tertulia estuvo deliciosa. aunque difiero en el concepto que toda obra 
de escritos colombiano ha de sido influenciada por Gabo. Absolutamente
original, dudo que hay obra alguna del escritos que sea, sin que el uno influya sobre el otro.
Los ejércitos, por su tema bien pueden ubicarse en "EL CRISTO DE ESPALDAS" 
"CÓNDORES NO SE ENTIERRAN TODOS LOS DÍAS" etc., etc., todo violencia, de cuantos años ha en Colombia. Que Gabo hay sido, bueno, muy bueno, buenísmo, es indiscutible, pero que  
todos hayan tenido que "copiar" de él ? ....
Otra vez gracias, me encanta escuchar.
Amparo
 
 

Ayer terminé Los ejércitos. Qué libro tan bien escrito, pero que libro tan duro. Te das en las narices con la realidad monda y lironda de nuestra trágica guerra fratricida de decaddas. El sinsentido, lo absurdo de todo y al mismo tiempo lo real y lo violento te golpean como un mazo que se te instala en la boca del estomago y te muerde todo el tiempo. La construcción de los personajes sobre todo Ismael es precisa y clara. Un hombre sencillo del montón que se le mete al lector en lo profundo del corazón. 

Me encantó el lenguaje y el tratamiento del tema, que si bien es cierto lo hace con mucha crudeza tiene el cuidado de llegar al borde de lo que ya podría convertirse en porno crimen... o ¿cómo se llamaría ese género en el que un autor se regodea con el horror y la sangre?  

No es tampoco sensibilero pero sí de una ternura profunda amorosa y dolorosa a la vez. Cargado de imágenes poéticas que también son realistas; es una combinación muy interesante. Tiene frases que habría que rescatar por su belleza, sencillez y profundidad.

No me esperaba un libro taaaaan bueno...

Me alegro que vayamos a leer otro de él....
 
Iliana Restrepo
 
 
 
Estoy encantado leyendo por fin "Los Ejércitos en el iPad.
Voy por la 3a. página y las descripciones me han impactado gratamente. Esas tres páginas son un canto al voyerismo inocente que todo macho ha experimentado, siendo niño o viejo.
¿Las mujeres también serán voyeristas?
Seguiremos informando.
 
Francisco Pinaud
 
 
 
 
Acabo de terminar la novela de Rosero. Excelente! Me llevaba y traía entre El Patriarca y Pedro Páramo. Las del Papa será tan buena? La Carroza idem?
 
Saludos
 
Nacho Vélez
 
 
 
En la página 29 de "Los Ejércitos", la novela que nos ha impactado gratamente a todos los del C. de L., encuentro esta original e inquietante manera de construir una frase:
"-su saludo nuestro, mañanero-."
La "ortodoxia" diría que lo correcto sería:
"-nuestro saludo mañanero."
No obstante, encuentro válida, significativa y audaz esa forma de expresarse.
¿Qué opinan?
 
Francisco Pinaud
 
 
 
A propósito, copio un fragmento más largo de ese pedacito que toma Sicalo:

Soy
 viejo, pero no tanto para pasar desapercibido, pensé, mientras 
descendía por la escalera de mano. Mi mujer ya me aguardaba con los dos 
vasos de limonada —su saludo nuestro, mañanero—. Pero me examinaba con 
cierta tristeza altanera. 
—Algún día se burlarían de ti, lo sabía —dijo—. Todas las mañanas asomado, ¿no te da vergüenza? 
—No —dije—. ¿De qué? 
—De ti mismo, a estas alturas de la vida. 
Bebimos
 la limonada en silencio. No hablamos de los peces, de los gatos, como 
en otras ocasiones, de las naranjas, que más que vender regalamos. No 
reconocimos las flores, los nuevos brotes, no planeamos posibles cambios
 en el huerto, que es nuestra vida. Fuimos directamente a la cocina y 
nos desayunamos ensimismados; en todo caso nos absolvía de la pesadumbre
 el café negro, el huevo tibio, las tajadas de plátano frito. 
—En 
realidad —me dijo por fin—, tampoco me preocupas tú, que ya te conozco 
desde hace cuarenta años. Tampoco ellos. Ustedes no tienen remedio. Pero
 ¿los niños? ¿Qué hace esa señora desnuda, paseándose

(....) Los Ejércitos


Y
 con respecto a lo que preguntaba Nacho el día de ayer sobre la 
incertidumbre sobre la muerte del personaje de Ismael en las últimas 
páginas. Cuando yo lo leí también tuve las dudas, lo he vuelto a 
revisar, y creo que hay que leerlo detenidamente, porque hay algunos 
indicios que podrían indicar de que estaba muerto páginas atrás. Sobre 
todo cuando ve a Otilia y sus nietos... Pero páginas después nos pone a 
dudar nuevamente. Creo que hay que leerlo detenidamente y varias veces. 
Aún no me atrevo a afirmar nada. Lo que si estoy seguro es que no le 
dieron un tiro de gracia como mencionó María Victoria. 

Ahí nos seguimos leyendo... jeje
 
A.S.B
 
 
 
Recuerda q es un pueblerino y además en nuestro campo el saludo es: "saludo"
No me sorprende esa construcción. 
 
Nacho Vélez
 
 
 
¡Pero es un pueblerino hiper mega ultra súper culto!!...
La narración es en primera persona y mira las descripciones que hace  y su lenguaje espléndido....
Me reafirmo en que es un giro original -¡uno de los muchos!- que tiene esa novela.
 
Francisco Pinaud
 
 
 
Yo creo que el lenguaje es muy sencillo, obviamente con una detallada y precisa construcción general, de parte de la mano de Rosero.

Y ya me ha quedado la duda, de si Ismael desde el principio no está muerto. Ya que desde el inicio narra en tiempo pasado en muchos momentos y otros en tiempo presente. Lo que nos puede dar a pensar un poco más... Y en la madurez o en la muerte... se alcanza cierta lucidez...

Mientras tanto, acá  les dejo un fragmento en la página 100 (de mi edición), sobre un tema que los tuvo discutiendo:

"- Todavía no -digo. Entro y cierro la puerta. Pienso aún en la granada que no estalló. Es posible que estalle ahora, que destruya la fachada de la casa, o la casa entera. Me voy corriendo al interior de la casa, al huerto. También allí se escuchan los tiros, las explociones".
(Los Ejércitos)


Saludos!
 
A.S.B
 
 
 
La del tiro de gracia fue Luz Marina.
Las audacias salen del personaje. Rosero creo que asume muy bien el personaje y escribe como debe hablar Ismael. De pronto hay giros de español arcaico.
Saludos
 
Nacho Vélez
 
 
 
Tiene frases sorprendentes y momentos de una poesía inusitada. Creo que ha sido un gran descubrimiento. 

En ese fragmento, creo yo que lo que el quiere decir es que el que Otilia le ofrezca las limonadas a es hora es ya un ritual... es decir ese es su saludo mañanero, que ya se volvió algo compartido ... 

Esa construcción me recuerda a una historia que nos contó Ruby Rumié, cuando se murió su abuelo que era muy muy unido a su abuela. A ella no le contaron que él se había muerto pero ella ya muy anciana sentía que le faltaba algo y preguntaba: ¿Alguién puede decirme dónde está nosotros? Si eso no es poesía entonces no sé que pueda serlo...
 
Iliana Restrepo
 
 
 
Alejo, esto que dices lo sentí más de una vez mientras lo leía. A veces me parecía que Ismael estaba narrando desde el más allá... Será por ese hablar en pasado algunas veces? no sé pero me parece muy agudo tu comentario y deberíamos explorar más a fondo para saber si Ismael ya estaba muerto... es muy posible...
 
Iliana Restrepo
 
 
 
Aunque no usé la expresión "tiro de gracia",  dije que el relato llegaba hasta el momento en que le disparan estando el en la puerta de su casa y por supuesto muere ahí.   
Deduje lo anterior, de la narración de los dos últimos capítulos donde yo tbien viví y padecí con él lo ocurrido y creí que en ocasiones  deliraba, va y viene con situaciones  que parecen ocurren realmente en ese momento y otras que ya son alucinantes.
Recuerdo que cuando se encuentra con Oye, este le pregunta si a él no lo
habían matado cuando estaba dormido y la misma pregunta le hace Celmiro cuando golpea en la ventana de la casa.  De ahí sale para su casa advertido de que está en la listas se las personas que buscan y en el camino ve a su hija y tbien a Otilia con unos niños que tal vez son sus nietos. Y les pregunta ustedes son se verdad?  Para finalmente salir de la casa de Geraldina,  y narrar lo siguiente en el último párrafo:

  "He salido por la puerta principal. Me dirijo a mi casa ...  los hombres me gritan que no entre . -quieto-, gritan, me rodean, presiento por un segundo que me temen, y me temen ahora, justo cuando estoy más solo de lo que estoy  (que poético, y que agonía en la que estoy yo copiando esto)  -Su nombre- gritan, o lo acabamos , que se acabe, yo sólo quería, que quería?, encerrarme a dormir, -Su nombre -, repiten, que les voy a decir? Mi nombre?, otro nombre?, les diré que me llamo Jesucristo, les diré que me llamo Simón Bolívar, les diré que me llamo Nadie, les diré que no tengo nombre y reiré otra vez, creerán que me burlo y dispararán, así será."

Y así fue, creo yo, que aún estoy llorando y con dolor de alma y dolor de patria, por esta muerte y la de los demás, y por no haber haber podido Ismael encontrar a su Otilia.   
Por su puesto que este último párrafo  y la forma como narra en otros capítulos, también  conduce a  pensar lo que Alejó e Iliana presumen del momento de su muerte.  

Luz Marina Tovar



¡VAYA OBSESIÓN CON EL CUERPO DE GERALDINA!!
(¿Existen esos obsesos?)
"Descubre su cuello como una espiga; los niños reciben voluptuosos el jugo de curuba, sus labios sorben, ruidosos, con sed, mientras la noche fulgura alrededor y yo levanto mi taza y finjo que bebo el café: Geraldina, desnuda la mañana anterior, se presenta esta noche vestida: un vaporoso vestidito lila la desnuda de otra manera, o la desnuda más, si se quiere; me redime vestida o con su desnudez, si está desnuda su otra desnudez, el último entreveramiento de su sexo, ojalá su pliegue más recóndito al abrirse al caminar, toda la danza en la espalda, el corazón batiendo solemne en su pecho, el alma en las nalgas que se repasan, no pido otra cosa a la vida sino esta posibilidad, ver a esta mujer sin que sepa que la miro, ver a esta mujer cuando sepa que la miro, pero verla, mi única explicación de seguir vivo: recuesta su cuerpo al espaldar, sube una pierna encima de la otra y enciende un cigarrillo, sólo ella y yo sabemos que la miro,..." 

EVELIO ROSERO
"Los Ejércitos" ( pag. 34 )

Francisco Pinaud




FOTOS DEL CLUB DE LECTURA DE ÁBACO EN PLENA SESIÓN DE "LOS EJÉRCITOS" DE EVELIO ROSERO




 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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