Bartleby, Herman Melville

Mayo 12. Bartleby, el escribiente de Herman Melville. Comentario de Juan Diego Incardona en Bartleby, el oxímoron. De Wikipedia. ¿Qué es un Oxímoron? Wikipedia; DRAE; Oximoron.com.

Aporte de Raymundo Pinaud:  

Ecos de Bartleby: ¡Bartleby no es Sísifo!

La más cabal comprensión de la noción de absurdo, tal cual como se ofrece en el pensamiento y en la obra de Albert Camus, exige, en primera instancia, que la mente seleccione todos los significados que de esa expresión le hubiesen podido inculcar — contrario y opuesto a la razón, disparate, inoportunidad — y que a continuación oprima la tecla de delete; otro tanto le correspondería hacer si, por ventura, aprendió elementales conceptos filosóficos según los cuales se incurre en absurdidades cuando se violan leyes formales del pensamiento, vale decir, las reglas de la lógica. Dicho de otra forma, llevar a la condición de deleto toda noción que equiparábamos con absurdo es el sine qua non para intentar hacer nuestro lo acuñado por el argelino.

Repasemos: él reconoció en toda su dimensión la carencia de sentido de la condición humana pero no se detuvo allí sino que entrevió dos soluciones para ese conundrum: el suicidio — el único problema filosófico verdaderamente serio — o la sublimación de esa carencia mediante la dócil aceptación de la misma y el cumplimiento perennemente consciente de las obligaciones que la tal conduerma impone. Y éste es, en esencia, el absurdo camusiano: identificar lo que me tocó en suerte y acometerlo, sin chistar ni mistar, en la seguridad de que al hacerlo, me libero de la necesidad de volver a enfrentar el conundrum y la opción suicida que él implica.

Pero, consciente de alguna dificultad en aprehender el tremendo volte-face conceptual de su redefinición, AC buscó y encontró en la figura mítica de Sísifo el paradigma que explicase  de manera gráfica y patética su razonamiento.

Visto así el problema, nada resulta más antípoda a esa noción absurda de Sísifo — y por ende a Camus — que Bartleby. En Sísifo no hay lugar a recursos o elecciones ni puede él soslayar una obligación con un destemplado I would prefer not to o como quiera que se pronuncie el estribillo en jónico. Que la conducta de Bartleby es absurda: Granted. Pero lo es de acuerdo con la acepción deleta del vocablo, nunca según la connotación camusiana. 


Juan Bosch: Apuntes sobre el arte de escribir cuentos
De Raymundo Pinaud: Un excelente sitio para descargar los clásicos de la lengua inglesa. Ecos de Bartleby  

De Alejandro Salgado
"Me parecio buenisimo el articulo. Varios de los autores citados fueron representantes literarios de la corriente filosofica del Existencialismo.


Y un comentario aparte: "Ayer le mostre la historia de Bartleby que imprimi a una persona, y me dijo que le habia llamado la atención solo con la primera frase: Soy un hombre de cierta edad. En los últimos treinta años, mis actividades me han puesto en intimo contacto con un gremio interesante y hasta singular, del cual, entiendo, nada se ha escrito hasta ahora: el de los amanuenses o copistas judiciales".


Es impresionante, como influye la introducción y solo las primeras palabras del libro para impactar al lector y atraparlo.


Saludos, Alejandro"
Aporte de Sícalo Pinaud:
Bartleby y compañía, de Enrique Vila-Matas por Juan Antonio Masoliver Ródenas


Comentarios y aporte de Raimundo Pinaud: Versión en inglés de Bartleby.



"Lamento haberme perdido de la reunión de ayer cuyos ecos están comenzando a resonar. Te envío lo que hubiera podido ser mi contribución y que los problemas de ayer me privaron de la posibilidad de enviarla a tiempo.

Nada le hace falta al relato de Melville en materia de merecidos elogios por lo que me limito a adherirme a ellos.

Quisiera si transmitirles el sentimiento personal de frustración que me produjo la conclusión de la historia y que creo poder explicar en los siguientes términos.

HM consigue un magistral crescendo que se nutre permanentemente de la confrontación personal entre scrivener y conveyancer; en todo momento, esa situación augura un final a cuyo apoteósico dénouement contribuiría decididamente la revelación de las hasta entonces ocultas - pero plausiblemente poderosas - motivaciones de la conducta de Bartleby.  

Sin embargo, y a contrapelo de esas expectativas, la tensión admirablemente obtenida se desinfla lastimosamente cuando por sustracción de la materia nutricia de la acción ésta concluye en forma por lo demás lánguida sólo comparable en palidez a la tristísima consumación de su antihéroe."

Aporte de Alejandro Salgado: Bartleby, the Scrivener 
Aporte de Mily Foeng: Bartleby, el escribiente. (Traducción de Jorge Luis Borges)
Comentarios de Alejandro Salgado:
Mon, May 3, 2010 at 1:16 PM
Excelente estos comentarios de la historia de Bartleby. En general me gustó toda la historia, pero un parrafo me gustó mucho, es el siguiente:

"Tan cierto es, y a la vez tan terrible, que hasta cierto punto el pensamiento o el espectáculo de la pena atrae nuestros mejores sentimientos, pero algunos casos especiales no van más allá. Se equivocan quienes afirman que esto se debe al natural egoísmo del corazón humano. Más bien proviene de cierta desesperanza de remediar un mal orgánico y excesivo. Y cuando se percibe que esa piedad no lleva a un socorro efectivo, el sentido común ordena al alma librarse de ella. Lo que vi esa mañana me convenció de que el amanuense era la víctima de un mal innato e incurable. Yo podía dar una limosna a su cuerpo; pero su cuerpo no le dolía; tenía el alma enferma, y yo no podía llegar a su alma".

No es genial??.. saludos, alejandro
 

May 1, 2010 at 9:45 PM
 El señor Sícalo, nos habia dejado una propuesta a Milly a mí de leer "Bartleby", hasta hoy pude leer el texto y pues la verdad me ha parecido genial leerlo.

Uno se encuentra con muchas emociones al leer la historia, ya que en un momento es cómico, otros momentos te hacen pensar y te hacen cuestionar al narrador de la historia, que no es Bartleby. Es increíble observar como el narrador pasa por alto las acciones de Bartleby, cuando creemos que esta apunto de explotar. Sin embargo el narrador muestra una gran sensibilidad y tolerancia, tal vez excesiva. Teniendo en cuenta que no sabía el por qué actuaba así.

La historia me pareció fantástica y cuando ya se estaba acabando, me preguntaba si no iban a dar un dato sobre el pasado de Bartleby, e iban a dejar un final abierto a la mente del lector. Pero al final dan un solo un rumor, de lo que se cree que realizaba antes este personaje, su trabajo con las cartas muertas o no respondidas. Y ese rumor nos da una idea de lo que pasaba por la mente de Bartleby cada vez que "no prefería" hacer algo o cuando simplemente miraba al vacío un largo tiempo. El personaje nos muestra una filosofía existencialista y averiguando en otras fuentes, claramente afirmar la gran influencia de este corto relato en los pensadores y escritores que manejaron esta corriente filosófica.

En general el libro es genial, se podría hablar bastante de él, y sería interesante tratarlo en los miércoles de lecturas cortas o sin asteriscos.  
Saludos a todos, Alejandro

De Ignacio Vélez.
Cita de Juan Diego Incardona "EL AUMENTO, acrecentamiento o extensión de algo, es el resultado inevitable del "regresus in infinitum", procedimiento que Borges explicó que hacía Kafka de alguna forma con la literatura y que, desde mi perspectiva, también opera en este cuento. El "regresus in infinitum", derivado de las paradojas que Zenón de Elea enseñaba en Grecia, consiste en una postergación infinita en las distancias tanto temporales como espaciales por el fraccionamiento interminable: la mitad de la mitad de la mitad de la mitad... Semejante fraccionamiento resulta en un aumento proporcional de la cantidad de hitos que el individuo debe atravesar en su viaje antes de llegar a la meta. Como la cantidad de hitos es infinita, el viaje también lo es y la meta se convierte en una utopía inalcanzable .

Esto que dice el comentarista de Bartleby sobre la paradoja de Zenón de Elea (o también, paradoja de Aquiles y la tortuga) es falso. Se resuelve con aritmética de grado 6: series infinitas. 
La solución la pueden encontrar en Wikipedia y la copio:
"Para plantear una serie que modele la paradoja de la piedra se hace una serie que sume la mitad, luego la mitad de la mitad, luego la mitad de la mitad de la mitad y así, hasta el infinito:
\sum_{n=1}^\infty {1 \over 2^n} = {1 \over 2} +
 {1 \over 4} + {1 \over 8} + {1 \over 16} + {1 \over 32} + ...
La serie que se plantea es una serie geométrica, por lo que su suma puede ser calculada con la siguiente fórmula:
Suma = {a \over 1 - r}
En el sumatorio de la paradoja de Zenón, «a» es 1 \over 2 y «r» es la razón de incremento (producto), que es 1 \over 
2. Sustituyendo esos valores en la fórmula de suma se tiene:
Suma = {1/2 \over 1 - 1/2} = {1/2 
\over 1/2} = 
1"

A mí el texto me pareció divertido y genial, como dice Alejandro y me recordó el estilo de Saramago. Creo que Melville quizo tomarnos del pelo. Así de sencillo. Su personaje es muy sui generis, solitario y exageradamente irreal. A veces los críticos le buscan cinco pies al gato. Recuerdo una anécdota que puede hasta ser leyenda urbana. Cuando uno de los hijos de GGM tomaba un curso de literatura latinoamericana en Boston, el profesor le preguntó algo así como ¿qué significa el gallo en El Coronel?... Posiblemente estaba esperando una respuesta que evocara el símbolo de Francia (ver gallo 1, gallo 2.), la libertad, la revolución, etc. La respuesta del muchacho fue algo así como: "De acuerdo con las conversaciones que he tenido con el autor, el gallo es un gallo."
Bartleby fue un personaje solitario, introvertido y alucinante de Melville para burlarse de sus lectores. Incardona lo relaciona con Deleuze, filósofo postmoderno ininteligible como todos ellos (Foucault, Derrida, Lacan, Bataille, Baudrillard, etc)... Creo que no es para tanto. Quedémosnos con el cuento de Melville y disfrutémoslo sin meterle tanta filosofía al asunto. Yo no quería que terminara...
Amén.

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