El Aleph y otros, Jorge Luis Borges

Junio 2. Jorge Luis Borges. 

Escogimos unos pocos cuentos de Borges de esta lista (están señalados con asterisco *). Dejamos los demás a la vista para que se animen a leerlos:

  1. Diálogo sobre un diálogo
  2. *El Aleph
  3. El evangelio según Marcos
  4. El informe de Brodie
  5. El milagro secreto
  6. El muerto
  7. El sur
  8. La biblioteca total
  9. La casa de Asterión
  10. La intrusa
  11. La trama
  12. Las ruinas circulares
  13. Los dos reyes y los dos laberintos
  14. Odín
  15. Tlön, Uqbar, Orbis Tertius
  16. Tres versiones de Judas
  17. Teoría literaria
  18. *Emma Zuns
  19. Tema del traidor y el héroe
  20. El informe de Brodie
  21. El Hacedor
  22. *Pierre Menard, autor del Quijote 
  23. La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga (Este tema es sugerido porque puede enriquecer la lectura de los otros).
  24. También se sugiere Avatares de la tortuga
De Sícalo Pinaud, Junio 20 de 2011
Una curiosidad interesante.
Las grabaciones originales de las famosas Conferencias Norton, dictadas por J.L. Borges, en inglés, en la universidad de Harvard.
Para colgarlas en el blog, Nacho, dirigidas a los borgianos furibundos...
http://www.goear.com/listen/2cf938e/borges-0-introduction-borges-0-introduction



De Alejandro Salgado Oct. 9 de 2010
Hola a todos, comparto el siguiente artículo sobre la pelicula del año "El Origen" (Inception) y su relación e inspiración de Borges. Y hasta Miguel de Unamuno.

La pelicula lleva recaudado en todo el mundo: $773.453.292, sobrepasando ampliamante su costo de producción de $160.000.000.

Recomendada pelicula (ya había hablando Vicente sobre ella). Considerada la más innovadora desde hace años.

El enlace al artículo es:
http://imagendetinta.blogspot.com/2010/08/origeninception2010-borges-en-el.html
 De Alejandro Salgado, Sept. 30 de 2010:
Dos textos muy interesantes. El primero es una noticia acerca del descubrimiento de un poema desconocido de Borges y otros miles de textos suyos. Los enlaces son:


Y lo segundo, es un texto que estaba buscando hace un tiempo. Es una entrevista que le hicieron a Pablo Neruda, en donde en un momento de la entrevista le preguntan sobre que preferiría si le pusieran a escoger en una mesa entre el premio nobel o ser presidente de Chile, y él responde: “me cambio de mesa”. El siguiente es el enlace: (Página 16 y 17) Y posteriormente una opinión de otros ganadores del Nobel, y su opinión sobre Borges.
Nota: Posterior a la entrevista Neruda recibió el Nobel.


Dice Alejandro Salgado
"Encontré lo siguiente:

1) [Un] análisis de Pierre Menard [...]: "Pierre Menard, autor del Quijote. Biografia de un Lector", de Mario Rodríguez Fernández, de la Academia Chilena de la Lengua. El enlace es el siguiente: http://asale.org/ASALE/pdf/AChL/MarioRodriguez.pdf

2) Tambien encontre una comparación o relación entre las obras de Borges y el pensamiento de Leibniz (este ya se lo habia enviado al profe Iignacio). El texto se llama: "J.L.Borges y G.W.Leibniz", de María Isabel Ackerley. y el enlace es: http://revistadefilosofia.com/2BorgesyLeibniz.pdf

3) [...] con respecto al prólogo de Borges sobre Bartleby, no lo encontré exactamente pero sí unas referencias y otros comentarios del mismo Borges del famoso prólogo, aquí están los enlaces de los 3 textos:

a) "Borges traductor de Bartleby, de Melville", de Walter Costa, de la Universidad Federal de Santa Catalina. Enlace: http://www.periodicos.ufsc.br/index.php/fragmentos/article/viewFile/6040/5610

b) "Hermann Melville: Benito Cereno / Billy Budd / Bartleby, el escribiente", de Jorge Luis Borges. Enlace: http://jorgeluisborges.gipuzkoakultura.net/jorge_luis_borges_melville_eu.php

c) Bartleby el escribiente, traducción y prólogo de Jorge Luis Borges. Enlace: http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php?post=401
"


Dice Raymundo:
"Aquí encuentran información y la letra de la canción: http://en.wikipedia.org/wiki/My_Grandfather's_Clock


Hay mucho de nostalgia en esas estrofas...

2010/6/10 Raimundo Pinaud <raypinaud@gmail.com>
"El nombre Imma, Emma es ciertamente de origen germánico, pero en el ámbito de esta familia linguística no se ha encontrado fundamento satisfactorio alguno para esta afirmación: junto con el masculino Immo representaría, como lo afirman algunos, una forma afectiva lograda por reducción de nombres germánicos compuestos (Immo, Emmo serían, por ejemplo, equivalentes a Irminio, Erminio)."

(Traducido de lo Zingarelli minore.)

2010/6/10 Raimundo Pinaud <raypinaud@gmail.com>
Léase, por favor, Contrato o sociedad leoninos ...

2010/6/10 Raimundo Pinaud <raypinaud@gmail.com>
Esopo escribió, y Fedro tradujo, la fábula "La vaca, la cabrita, la oveja y el león" cuya sentencia culminante reza así:

                              "Sic est locutus, partibus factis, leo."
                            ("Habló así, hechas las partes, el león.")

Ni asomo entonces del uso aprovechado que la posteridad haría de la forma como el parlamento del rey de la selva zanjó el asunto. Contrato o sociedad leonina llegarían a denominar aquellos en los cuales todas las ganancias, o casi todas, resultan siendo acaparadas por el más poderoso de los así asociados.

Y la parte del león et la part du lion e le parti del leone e a parte do leão and the lion's share und der Löwenanteil es la mismísima e inmensa tajada.

"Vuelve Raymundo y trae a cuento el dulce de leche (si le dices a un argentino que es manjar blanco, te puede matar) y el alfajor en El Aleph. (El mejor alfajor es el Havana o el Balcarce, a propósito, pero hay uno por región, por ejemplo, el santafecino de Borges, y cada cual dice que el suyo ES el auténtico y el mejor.):

"En la Argentina, el alfajor es esa golosina compuesta de dos discos pequeños de masa más bien fina, superpuestos a modo de tortillas, y unidos por una crema o dulce — manjar blanco, mayormente. 
... No desperdicié, como es natural, ese buen precedente; en 1934, aparecí, ya dadas las ocho, con un alfajor santafecino; con toda naturalidad me quedé a comer... 
El treinta de abril de 1941 me permití agregar al alfajor una botella de coñac del país...
En EL ÀLEPH, el alfajor es ese expediente que le permite a Borges, en aniversarios melancólicos y vanamente eróticos, dar inicio a las graduales confidencias de Carlos Argentino que, ulteriormente desembocarían en la revelación — apocalípsis — del Àleph".


De Raymundo Pinaud y siguiendo la sugerencia de Sícalo esa noche quien nos habló del escudo de Aquiles donde estaba toda la historia (al igual que en El Aleph estaba todo el universo). 

Ecos borgianos: Del Canto XVIII de La Ilíada, Fabricación de las Armas. (Traducción de Luis Segalá y Estalella.) Muestra un texto de la Iliada para encontrar el paralelismo con la figura que usa Borges que en El Aleph donde se encuentran todos los puntos del universo, que parece una alegoría anticipada (1949) de la teoría del Big Bang y de los agujeros negros.

También es interesante encontrar en lo que muestra Ray que los grandes escritores se han inspirado en la antigüedad (Homero, la Biblia, Eurípides, etc.) sin que ello signifique que haya habido plagio.

410 Dijo; y levantóse de cabe al yunque el gigantesco e infatigable numen, que al andar cojeaba arrastrando sus gráciles piernas. Apartó de la llama los fuelles y puso en un arcón de plata las herramientas con que trabajaba; enjugóse con una esponja el sudor del rostro, de las manos, del vigoroso cuello y del velludo pecho; vistió la túnica, tomó el fornido cetro, y salió cojeando, apoyado en dos estatuas de oro que eran semejantes a vivientes jóvenes, pues tenían inteligencia, voz y fuerza, y hallábanse ejercitadas en las obras propias de los inmortales dioses. Ambas sostenían cuidadosamente a su señor, y éste, andando, se sentó en un trono reluciente cerca de Tetis, asió la mano de la deidad, y le dijo:
424 —¿ Por qué, oh Tetis, la de largo peplo, venerable y cara, vienes a nuestro palacio? Antes no solías frecuentarlo. Di qué deseas; mi corazón me impulsa a realizarlo, si puedo y es hacedero.
428 Respondióle Tetis, derramando lágrimas: —¡Oh Hefesto! ¿Hay alguna entre las diosas del Olimpo que haya sufrido en su ánimo tantos y tan graves pesares como a mí me ha enviado el Cronión Jove? De las ninfas del mar, únicamente a mí me sujetó a un hombre, a Peleo Eácida, y tuve que tolerar, contra toda mi voluntad, el tálamo de un mortal que yace en el palacio rendido a la triste vejez. Ahora me envía otros males: concedióme que pariera y alimentara a un hijo insigne entre los héroes que creció semejante a un árbol, le crié como a una planta en terreno fértil y lo mandé a Ilión en las corvas naves para que combatiera con los teucros y ya no le recibiré otra vez porque no volverá a mi casa, a la mansión de Peleo. Mientras vive y ve la luz del sol está angustiado, y no puede, aunque a él me acerque, llevarle socorro. Los aqueos le habían asignado como recompensa una moza y el rey Agamemnón se la quitó de las manos. Apesadumbrado por tal motivo, consumía su corazón; pero los teucros acorralaron a los aqueos junto a los bajeles y no les dejaban salir del campamento, y los próceres argivos intercedieron con Aquileo y le ofrecieron espléndidos regalos. Entonces, aunque se negó a librarles de la ruina, hizo que vistiera sus armas Patroclo y enviólo a la batalla con muchos hombres. Combatieron todo el día en las puertas Esceas; y los aqueos hubieran tomado la ciudad, a no haber sido por Apolo, el cual mató entre los combatientes delanteros al esforzado hijo de Menetio, que tanto estrago causara, y dio gloria a Héctor. Y yo vengo a abrazar tus rodillas por si quieres dar a mi hijo, cuya vida ha de ser breve, escudo, casco, hermosas grebas ajustadas con broches, y coraza; pues las armas que tenía las perdió su fiel amigo al morir a manos de los teucros, y Aquileo yace en tierra con el corazón afligido.
462 Contestóle el ilustre Cojo de ambos pies: —Cobra ánimo y no te preocupes por las armas. Ojalá pudiera ocultarlo a la muerte horrísona cuando la terrible Parca se le presente, como tendrá una hermosa armadura que admirarán cuantos la vean.
468 Así habló; y dejando a la diosa, encaminóse a los fuelles, los volvió hacia la llama y les mandó que trabajasen. Estos soplaban en veinte hornos, despidiendo un aire que avivaba el fuego y era de varias clases: unas veces fuerte, como lo necesita el que trabaja de prisa, y otras al contrario, según Hefesto lo deseaba y la obra lo requería. El dios puso al fuego duro bronce, estaño, oro precioso y plata; colocó en el tajo el gran yunque, y cogió con una mano el pesado martillo y con la otra las tenazas.
478 Hizo lo primero de todo un escudo grande y fuerte, de variada labor, con triple cenefa brillante y reluciente, provisto de una abrazadera de plata. Cinco capas tenía el escudo, y en la superior grabó el dios muchas artísticas figuras, con sabia inteligencia.
483 Allí puso la tierra, el cielo, el mar, el sol infatigable y la luna llena; allí las estrellas que el cielo coronan, las Pléyades, las Híades, el robusto Orión y la Osa, llamada por sobrenombre el Carro, la cual gira siempre en el mismo sitio, mira a Orión y es la única que deja de bañarse en el Océano.
490 Allí representó también dos ciudades de hombres dotados de palabra. En la una se celebraban bodas y festines: las novias salían de sus habitaciones y eran acompañadas por la ciudad a la luz de antorchas encendidas, oíanse repetidos cantos de himeneo, jóvenes danzantes formaban ruedos, dentro de los cuales sonaban flautas y cítaras, y las matronas admiraban el espectáculo desde los vestíbulos de las casas. — Los hombres estaban reunidos en el foro, pues se había suscitado una contienda entre dos varones acerca de la multa que debía pagarse por un homicidio: el uno declarando ante el pueblo, afirmaba que ya la tenía satisfecha; el otro, negaba haberla recibido, y ambos deseaban terminar el pleito presentando testigos. El pueblo se hallaba dividido en dos bandos que aplaudían sucesivamente a cada litigante; los heraldos aquietaban a la muchedumbre, y los ancianos, sentados sobre pulimentadas piedras en sagrado círculo, tenían en las manos los cetros de los heraldos, de voz potente, y levantándose uno tras otro publicaban el juicio que habían formado. En el centro estaban los dos talentos de oro que debían darse al que mejor demostrara la justicia de su causa.
509 La otra ciudad aparecía cercada por dos ejércitos cuyos individuos, revestidos de lucientes armaduras, no estaban acordes; los del primero deseaban arruinar la plaza y los otros querían dividir en dos partes cuantas riquezas encerraba la hermosa población. Pero los ciudadanos aún no se rendían, y preparaban secretamente una emboscada. Mujeres, niños y ancianos, subidos en la muralla, la defendían. Los sitiados marchaban, llevando al frente a Ares y a Palas Atenea, ambos de oro y con áureas vestiduras, hermosos, grandes, armados y distinguidos, como dioses; pues los hombres eran de estatura menor. Luego, en el lugar escogido para la emboscada, que era a orillas de un río y cerca de un abrevadero que utilizaba todo el ganado, sentábanse, cubiertos de reluciente bronce, y ponían dos centinelas avanzados para que les avisaran la llegada de las ovejas y de los bueyes de retorcidos cuernos. Pronto se presentaban los rebaños con dos pastores que se recreaban tocando la zampoña, sin presentir la asechanza. Cuando los emboscados los veían venir, corrían a su encuentro, se apoderaban de los rebaños de bueyes y de los magníficos hatos de blancas ovejas y mataban a los guardianes. Los sitiadores, que se hallaban reunidos en junta, oían el vocerío que se alzaba en torno de los bueyes, y montando ágiles corceles, acudían presurosos. Pronto se trababa a orillas del río una batalla, en la cual heríanse unos a otros con broncíneas lanzas. Allí se agitaban la Discordia, el Tumulto y la funesta Parca, que a un tiempo cogía a un guerrero con vida aún, pero recientemente herido, dejaba ileso a otro y arrastraba, asiéndole de los pies, por el campo de la batalla a un tercero que la muerte recibiera; y el ropaje que cubría su espalda estaba teñido de sangre humana. Movíanse todos como hombres vivos, peleaban y retiraban los muertos.
541 Representó también una blanda tierra noval, un campo fértil y vasto que se labraba por tercera vez: acá y allá muchos labradores guiaban las yuntas, y al llegar al confín del campo, un hombre les salía al encuentro y les daba una copa de dulce vino; y ellos volvían atrás, abriendo nuevos surcos, y deseaban llegar al otro extremo del noval profundo. Y la tierra que dejaban a su espalda negreaba y parecía labrada, siendo toda de oro; lo cual constituía una singular maravilla.
550 Grabó asimismo un campo de crecidas mieses que los jóvenes segaban con hoces afiladas: muchos manojos caían al suelo a lo largo del surco, y con ellos formaban gavillas los atadores. Tres eran éstos y unos rapaces cogían los manojos y se los llevaban abrazados. En medio, de pie en un surco, estaba el rey sin desplegar los labios, con el corazón alegre y el cetro en la mano. Debajo de una encina, los heraldos preparaban para el banquete un corpulento buey que habían matado. Y las mujeres aparejaban la comida de los trabajadores haciendo abundantes puches de blanca harina.
561 También entalló una hermosa viña de oro cuyas cepas, cargadas de negros racimos, estaban sostenidas por rodrigones de plata. Rodeábanla un foso de negruzco acero y un seto de estaño, y conducía a ella un solo camino por donde pasaban los acarreadores ocupados en la vendimia. Doncellas y mancebos pensando en cosas tiernas, llevaban el dulce fruto en cestos de mimbre; un muchacho tañía suavemente la armoniosa cítara y entonaba con tenue voz el hermoso canto de Lino, y todos le acompañaban cantando profiriendo voces de júbilo y golpeando con los pies el suelo.

573 Representó luego un rebaño de vacas de erguida cornamenta: los animales eran de oro y estaño y salían del establo mugiendo, para pastar a orillas de un sonoro río junto a un flexible cañaveral. Cuatro pastores de oro guiaban a las vacas y nueve canes de pies ligeros los seguían. Entre las primeras vacas, dos terribles leones habían sujetado y conducían a un toro que daba fuertes mugidos. Perceguíanlos mancebos y perros. Pero los leones lograban desgarrar la piel del animal y tragaban los intestinos y la negra sangre; mientras los pastores intentaban, aunque inútilmente, estorbarlo, y azuzaban a los ágiles canes: éstos se apartaban de los leones sin morderlos, ladraban desde cerca: rehuían el encuentro de las fieras.

587 Hizo también el ilustre Cojo de ambos pies un gran prado en hermoso valle, donde pacían las cándidas ovejas, con establos, chozas techadas y apriscos.

590 El ilustre Cojo de ambos pies puso luego una danza como la que Dédalo concertó en la vasta Cnoso en obsequio de Ariadna, la de lindas trenzas. Mancebos y doncellas hermosas, cogidos de las manos, se divertían bailando: éstas llevaban vestidos de sutil lino y bonitas guirnaldas, y aquéllos, túnicas bien tejidas y algo lustrosas, como frotadas con aceite, y sables de oro suspendidos de argénteos tahalíes. Unas veces, moviendo los diestros pies, daban vueltas a la redonda con la misma facilidad con que el alfarero aplica su mano al torno y lo prueba para ver si corre, y en otras ocasiones se colocaban por hileras y bailaban separadamente. Gentío inmenso rodeaba el baile, y se holgaba en contemplarlo. Un divino aedo cantaba, acompañándose con la cítara; y en cuanto se oía el preludio, dos saltadores hacían cabriolas en medio de la muchedumbre.

607 En la orla del sólido escudo representó la poderosa corriente del río Océano.

609 Después que construyó el grande y fuerte escudo, hizo para Aquileo una coraza más reluciente que el resplandor del fuego; un sólido casco, hermoso, labrado, de áurea cimera, que a sus sienes se adaptara, y unas grebas de dúctil estaño.

614 Cuando el ilustre Cojo de ambos pies hubo fabricado las armas, entrególas a la madre de Aquileo. Y Tetis saltó, como un gavilán, desde el nevado Olimpo, llevando la reluciente armadura que Hefesto había construido.









Compara textos del Apocalipsis y de El Aleph y vemos similitudes entre ellos (anáforas o repeticiones que no implican plagio). Se puede encontrar algo similar en GGM (tanto en Cien años... (pag. 63 donde estaba Remedios) como en El otoño... (pag. 5-8) y en Los funerales... pag.145.

Ecos borgianos: La anáfora de El Áleph. El Apocalípsis.

Tomado de El Àleph:

1)Vi el populoso mar,

2) vi el alba y la tarde,

3) vi las muchedumbres de América,

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